Marcus Boykin es una de las estrellas más excéntricas del famoso espectáculo de frikis de Venice Beach, en California, un artista del tatuaje y perforación corporal que ha convertido su cuerpo en un auténtico lienzo con exclusivos diseños propios y con decenas de piercings.

Una excentricidad que tiene su precio.

Como relata el propio Boykin al Daily Mail, “mi hija (Mia) de cinco años me tiene miedo”.

Boykin asegura que su exesposa y madre de Mia, nunca lo han apoyado en su decisión de tatuarse. Ella me conoce desde el principio, pero desde que comencé mi transformación, ha sido incapaz de aceptarlo”.

Asegura también que las pocas veces que ha visto a su hija, esta le ha dice que le tiene miedo. “Otro hijo de dos años que tuve con otra mujer, no siente el mismo temor, él no me teme, sino que me ama”, expresó.

Según Boykin “debido a mi pasión, muchas personas normales se alejan de mi lado o padres que sujetan a sus hijos por temor a mí”.