Esta es la historia de un experimento que podría ayudar a salvar el planeta. Y sus protagonistas no son superhéroes, sino vacas.

Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), el 18% de los gases causantes del efecto invernadero proviene de los gases emitidos por los bovinos.

Pero científicos argentinos han encontrado la forma de darle un buen uso al gas que acumulan estos animales en sus estómagos.

El gas es extraído a través de sondas y acumulado en una mochila, antes de ser expulsado.

La acumulación, además de ser ecológica, porporciona una fuente alternativa de energía.

Una vaca produce diariamente el gas necesario para mover un automóvil un kilómetro.

Los científicos aseguran que el sistema no interrumpe para nada la rutina diaria de las vacas ni perjudica su calidad de vida.