"En el día de hoy, anuncio que la Sra. Olga Tañón y yo –buscando ante todo el bienestar de Gabriela- hemos llegado a un acuerdo para poner fin a todas las reclamaciones y controversias personales y judiciales.

No obstante, es mi deber y obligación remediar en algo, los efectos que tuvieron las expresiones y acusaciones no cierta que hice contra la señora Tañón y es el momento de pedir disculpas.

Todo hombre en la vida puede errar en un momento determinado, pero es su deber y responsabilidad enmendar esos errores y hoy me corresponde a mí rectificar. Por eso ofrezco mis sinceras disculpas a la señora Tañón por las acciones y expresiones públicas que, a través de estos años, se han hecho injustamente.

Es importante para mí dejar establecido fuera de toda duda que la señora Olga Tañón es una gran madre, que ama entrañablemente a Gabriela, y que en todo momento, vela y lucha incansablemente por ella en todos los aspectos de su vida. Ha sido ella quien ha protegido y asegurado que todo lo relacionado a Gabriela se lleve a cabo conforme a sus necesidades como niña especial. Gabriela es muy afortunada porque Dios le brindó a una madre que la acompaña, protege y cuida.

Por mi parte, y en el convencimiento de lo antes dicho, estoy confiado que estas expresiones pongan fin a todo lo sucedido y que Gabriela continúe en su desarrollo con una vida estable, alegre y saludable como la que su madre siempre le ha brindado.

Finalmente añado que estas serán las únicas declaraciones que ofreceré sobre este particular. 

Juan A. González